martes, 11 de octubre de 2016




UNAS PALABRAS DE AMOR

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La mujer suele decir que una de las cosas que más le gusta de un hombre es que la haga reír pero también sus manos - ahora son ellas las que me hacen reír a mí - Yo, desde luego, no estoy muy seguro pero en fin, si ellas lo dicen. 

También dicen que su punto más vulnerable para conquistarla está en el oído con palabras de amor que sean sencillas pero a la vez tiernas. En eso creo que vamos estando más de acuerdo aunque la inmensa mayoría no nos apellidemos... de Bergerac.

Bueno, pues esta es la pequeña historia de un muchacho que comenzaba a caminar por esos caminos tan intrincados por donde más de una vez, el que más o la que menos, no salió bien parado. 

Entonces, en uno de aquellos días, al muchacho le dio por añorar aquel amor escribiendo una canción que decía así...


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Ella me quiso tanto... Yo aún la quiero. Juntos atravesamos una puerta cerrada. Ella ¿cómo os lo podría decir? era entonces todo mi mundo cuando en aquel fuego nuestro ardían nada más que palabras de amor. 

Palabras de amor sencillas y tiernas, no sabíamos más pues teníamos solo quince años y apenas habíamos tenido tiempo para aprenderlas pues acabábamos de despertar de esos sueños que tienen los niños.

Teníamos bastante con tres frases hechas que habíamos aprendido de unos antiguos comediantes: Historias de amor, sueños de poetas, no sabíamos más teníamos quince años. 

Ella ¿quién sabe donde estará y por donde parará ahora? Un día la perdí y nunca más volví a encontrarla. Pero a menudo, cuando llega la tarde, al oscurecer, de lejos me llega el sonido de una bella canción. Viejas notas, viejos acordes, viejas palabras de amor.




3 comentarios:

  1. Pues cretelo, lo de que nos hagan reír es lo mejor de lo mejor y las manos también.

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  3. Se sobreentiende que la predilección por ese hombre, Tracy, se refiere a cuestiones de amor. Y si encima es gracioso pues mejor que mejor, pero sigo creyendo que no es una cualidad fundamental. En cuanto a lo de las manos, como reclamo físico, sigo sin creérmelo. Es más, hablé con bastantes a las que considero sinceras y sin tapujos y... no iban los tiros por ahí.

    Pero todo es un mundo, incluído el de las mujeres.

    Un abrazo.

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