jueves, 19 de enero de 2017




EL BÚHO NO RECUERDA MUY BIEN EL TEXTO 

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La mujer que yo quiero hace tanto tiempo
que no va por un templo, que no necesita
bañarse vestida en un jacuzzi de agua bendita.

Es verdad que tiene algunos defectos
pero los compensan su risa y sus ojos.

La mujer que yo quiero no necesita margaritas para deshojar
pues le envié un trozo de alma con lazo y papel de celofán.

La mujer que yo quiero, es de la maldad el anverso
decidida, cariñosa y algo más que embeleso
pues la mujer que yo quiero son tres Quijotes en verso.

La mujer que yo quiero, me ató a su almohada
para que soñara despierto, junto a su boca encarnada
en un mar encendido de silencios de madrugada.

La mujer que yo quiero es nada más y menos que eso
la caricia, sus latidos y el mejor de los regresos.

Esa es la mujer que yo quiero.


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