domingo, 5 de marzo de 2017




DOS PAREJAS DE HOLLYWOOD 

(Flashback Publicado el 05.05.2015)

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La primera es la formada por Humphrey Bogart y Lauren Bacall. Se conocieron en el rodaje de Tener o no tener. Ella tenía entonces 19 años, era modelo y elegantísima, él, bajito y ya consagrado como actor, rondaba los 44, así que echen la cuenta. Exactamente 25 años de diferencia pero en el amor no existen fronteras por muchas vallas con cuchillas que tengan.




Vivieron un amor apasionado, como deben vivirse los amores porque si no, ¿usted a qué ha venido, vamos a ver ¿a no mojarse y a decir cierto, qué razón tienes y cuánta verdad...? De ellos cuentan que fue un amor desbocado pero muy para la casa, en que ambos se llevaron y trataron muy bien y que lo que los demás pensaran, por eso de los 25 años, a los dos se la soplaba.




Duró solo 13 años pues, a los 57, Humphrey dijo adiós con su último whisky a Gogó en la mano, y su Ducados postrero entre sus dedos.

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Y la segunda es la formada por Clark Gable y Carole Lombard. Según cuentan, se conocieron en el rodaje de una película cuando ambos estaban por esos días casados. Por cierto, Gable con una millonaria 17 años mayor que él, pero es que el amor, queridos niños y niñas, no entiende de edades ni maneras, ni conoce tampoco fronteras.





No obstante, Carole y Clark, al primer acercamiento, se enamoraron perdidamente, que es como uno debe enamorarse, y fuéronse a vivir juntos porque no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Hasta que pasados tres años, la Lombard y el Gable pensaron en ir a ver al Padre Perpén para que les diera la bendición. Y eso hicieron aunque D. Bernabé, con la mosca detrás de la oreja porque sospechaba que vivían en pecado, estuvo al principio algo remiso. Pero en fin - se dijo - como esta gente de Hollywood es como es...

La boda se celebró justo cuando él comenzaba a rodar la peli esa tan famosa de lo del viento. Por eso, cuando ya convertido en Rhett Butler, y al pie de aquella suntuosa escalera miraba a Escarlata con su sonrisa tan amplia y seductora, en realidad no miraba a Vivien sino a su amada Carole que siempre la tenía en el pensamiento, y con la que formó una de las parejas más sólidas de Hollywood.



Pero un día la Lombard se subió a una de esas avionetas, que tan de moda estaban, pero con tan mala suerte que capotó. Cuando avisaron a Clark para darle la noticia, le entró tal desconsuelo que para qué las prisas. Y aunque luego se casó dos veces más, ya nunca fue igual. Tanto es así que cuando murió - lo había dejado bien escrito - lo enterraron junto a su Carole del alma.

Cuentan que cuando lo enterraron, nada más verlo llegar, Carole le dijo...

- ¿Qué pasa, que no te pareció suficiente casarte otra vez sino que encima repetiste?
- Es que se parecían tanto a tí... - le dijo él, tímidamente, pero dándole una culaíta pallá, para hacerse sitio, y así vivir juntos el resto que les quedaba de eternidad.



2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Hola Tracy, pues salió en los periódicos. Se conoce que algún enterrador de por allí los oyó y luego lo contó.

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