jueves, 26 de octubre de 2017



AÚN NO SABÍA SI ERA EL ADIÓS

Una tarde, ante dos tazas de café, ella me dijo entre triste y apenada.

- ¿Sabes? Nunca habrá una persona tan importante en mi vida como aquella que me hizo sentir que podía volar. Por eso ahora no me importa que la pueda odiar, que me sea indiferente o que la eche de menos porque lo que queda en mí es su recuerdo.

Solo y nada menos que eso, de nada valen las palabras, solamente el recuerdo porque eso ya nadie jamás me lo podrá quitar.








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