miércoles, 30 de marzo de 2016




EN LA COLINA DE LOS ARÁNDANOS

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En esta canción de los años cuarenta, se cuenta la historia de una pareja en la que él se acordaba de aquella colina azulada que había en las afueras de su pueblo, donde tanto abundaban los arándanos.

Fue allí donde te encontré - recordó - y donde viví mis mayores emociones cuando, una noche, la luna se detuvo y permaneció quieta hasta que mis sueños comenzaron a tomar forma. Fue en esa colina de los arándanos donde el viento, por entre los sauces, silbó una dulce melodía de amor. 

Hasta que unos años después nada se hizo realidad. Y aunque hace ya tiempo que nos separamos - volvió a recordar - todavía eres parte de mi vida como también de aquella emoción que sentí en la azulada colina. La de los arándanos.






lunes, 28 de marzo de 2016




THE TENNESSEE WALTZ

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Hace ya muchos años, una noche de verano al son de este Vals de Tennessee bailaba yo con mi darling en el África Ceutí. Un lugar encantador donde las escalinatas se sucedían entre enredaderas y guirnaldas, aromado por el perfume salado que llegaba de las playas del Chorrillo y la Ribera.

Pues en ésas estábamos cuando apareció por allí, de puro azar, un viejo amigo que nada más vernos se acercó. Como es natural, le presenté a mi darling y al poco rato después de unos recuerdos y unos chascarrillos se puso a bailar con ella.

Yo los veía desde una prudente distancia y mi darling se reía y se reía echando la melena hacia atrás, presa de esa risa nerviosa que le entra a algunas mujeres cuando notan que se encuentran maravillosamente a gusto.

Y ésta es de forma muy resumida lo que dio de sí el precioso vals de Tennessee pues nada más terminarlo y habiendo pedido yo en la barra un whisky con hielo, cuando regresé ya no les volví a ver el pelo.

Con lo que a mí me hubiera gustado decirle... Ayer, cuando clareaba, soñé que besaba tus párpados cerrados para que dejaran de temblar. Fue nada más decirte al oído que si fueras más bonita no te podría mirar porque... ¿cómo se mira un sol sin nada con que protegerte? ¿y una luna con el alma desnuda ante tanta ternura?

Pero todo fue en vano. Búho, que así se llama mi amigo, reconoció su error y como penitencia me dijo que estaría dispuesto a cantar conmigo ése Vals de Tennessee, para purgar sus culpas. Y eso hicimos, pero de mi darling ya nunca más se supo. Yo es que soy así, cuando tomo una decisión... soy duro como el pedernal y casi como el diamante.

De la canción nos hicimos un vídeo mientras cantábamos ese Vals de Tennessee. Ah, yo soy el de las gafas, que no haya malentendidos.








RAFA Y LA HOSTELERÍA

He oído por ahí que Rafa Nadal quiere montar un bar pero que lo va demorando y demorando... porque al pobre no se le ocurre ningún nombre. Y es que a veces, lo más cercano es lo que menos recordamos.

Aunque según se ha sabido, no lo tiene aún decidido por no saber si lo montará como Bar Rafa, o como Bar... es otro nombre parecido.




Además, yo lo que haría, sería poner una buena foto suya, bien grande, para promocionarlo, que eso queda siempre muy bien y da mucho empaque.




Aunque tampoco estaría mal la foto de esta chica. Lo que pasa es que no sé cómo se llama ni a qué se dedica, pero yo creo que podría valer.


En fin, ya sabrá él, tampoco me voy a meter yo en berenjenales aunque... la chica tiene pero que muy buen aspecto ¿qué no?



domingo, 27 de marzo de 2016



LA INDIFERENCIA

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A menudo que transcurren los años nos volvemos más raros y, a la vez por cada día que pasa, más se nos enmaraña el alma. Y eso que todos tuvimos momentos adorables en nuestra querida infancia, resonando como en cubiletes los dados, en el fondo de un bolsillo olvidado.

La gente tiene trozos de sueños y rincones de su vida que le fueron devastados, sólo que unos quizás pudieron superarlo y, sin embargo otros, no dejan de mirar al pasado. Y es que aunque todos siempre buscaron algo, sólo unos pocos lo encontraron.

Haría falta que se reclamara a las autoridades una ley contra la indiferencia y otra contra la soledad, para que ni una sola persona fuera jamás olvidada.

La gente tiene sin estrenar, trozos de sueños olvidados, con los que nunca llegó a dormir ni siquiera un bonito rato.






UN POCO DE HISTORIA CON UNA MÚSICA AD HOC 

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De todos es sabido que los Reyes Católicos tuvieron una nutrida camada compuesta por un hijo y cuatro hijas. Recuerdo que - a pesar de que entonces era yo muy chiquetillo – a una la casaron con dos (uno detrás de otro, no revueltos) reyes ingleses, a otras dos con uno portugués pero (también una después de la otra) Y en fin, la que se llamaba Juana, que es la que interesa, fue la que se hizo cargo del negocio de la familia.

Bueno, pues ésta, que una vez la pillaron con un embudo vuelto del revés en la cabeza, se casó con un alemán que se llamaba Felipe y que era como el Richard Gere pero con unos bucles rubios hermosísimos, tanto es así que le llamaron el hermoso. 

Lo malo fue que un día, después de jugar al pádel, bebió agua fría del frigo y murió. Claro que como entonces no había frigo a lo mejor fue por eso.

Más tarde tuvieron un hijo y luego un nieto que se llamaron Carlos y Felipe respectivamente. Bueno, pues estos pusieron tal ahínco en el negocio que se hicieron con el mercado, convirtiéndose en los dueños de casi todo el mundo saliendo en la Forbes y todo. Luego vinieron más nietos que, como lo tenían ya todo hecho y para no dar un palo al agua, pusieron unos tesoreros que le llevaran el negocio. 

Felipe III puso al Duque de Lerma y Felipe IV a uno que era conde y duque y se llamaba Olivares, inaugurando de esa forma el noble y sacrificado oficio de los Tesoreros del Reino.

Aunque lo cierto fue que todo comenzó cuando Rodrigo de Triana, el vigía de la Pinta, avistó tierra y dijo aquello tan famoso de ¡Tierra a la vistaaaaa! 

Bien pero... ¿Qué hubiera pasado si Rodrigo de Triana hubiese pensado que eso no podía ser, que las indias debían estar una mijita más arriba y que haciendo caso omiso a esa tierra vista, hubiera dicho?

- ¡Tierra a la vista!
- ¿Adonde? – le preguntaron desde abajo.
- ¡Allí pero más arriba, donde se ven a lo lejos esas casas tan altas!
- ¡Timonel, virando 5´38 grados a estribor, o sea, un poco más hacia la derecha y tirando pa donde dice Rodrigo!

Pues que entonces todo habría sido diferente: New York se llamaría Nuevo Jamón Dulce y a saber New Hampshire y Cincinatti. Con lo cual los anglosajones se habrían agenciado la parte que queda, o sea, el sur del continente, y entonces los tangos que se cantarían en inglés, se titularían: The day you love me o The Litle Cumparseichon.

Bueno, pues por hoy nada más, otro día si sigo mejorando de la pedrada que me dieron en la cabeza de pequeño, igual os cuento más de esta apasionante historia.





sábado, 26 de marzo de 2016



BACH Y GOUNOD

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Corría el año 1722 cuando Johann Sebastian Bach compuso su famoso Preludio nº 1 para clave.

Bueno, pues algo más cien años después, concretamente en 1850, otro excelente compositor, francés por más señas, se encontraba disfrutando del mencionado preludio cuando, de pronto, las musas hicieron que, apoyándose sobre esa base armónica, naciera de su mente esa bellísima melodía que más tarde fue conocida como el Ave María de Gounod.

Y es que... Qué bien viene a veces la unión, cuánto el maridaje y hasta el apareamiento más espiritual, como también le vienen a las torrenciales aguas el lecho del río, al perdón la lágrima, al otoño la caída de las hojas y al amor la confianza y la entrega.

Escuchemos pues a Kahtryn Stott tocando al piano el Preludio nº 1 como si aún no existiera Gounod, y a Yo-Yo Ma, con su chelo, el Ave María, como si fuera el mismo Gounod después de que las musas le visitaran. Un bellezón de composición.  








miércoles, 23 de marzo de 2016


UN REGALO DE PEDIDA

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Cuentan que cuando Edward Elgar se prometió, en vez de regalarle una pulsera a su amada o decirle te quiero al oído en voz muy baja, le compuso este precioso Saludo de amor. La verdad es que, de ser mujer, yo también hubiera preferido el último de los tres.

La filarmónica toca este Saludo en ese maravilloso auditorio cercano a Berlín que es el Teatro del Bosque. De noche, con lluvia o con estrellas, que igual da - a mí me gusta más con paraguas porque al tener las manos ocupadas, muchos aplauden moviéndolos o haciéndolos girar - los berlineses, con un respeto imponente, escuchan sentados o cómodamente echados sobre esa parte del césped que existe bajo las gradas. 

Desde luego, nunca vi un lugar mejor para disfrutar con la música, y jamás un Saludo de amor tan bonito y tan bien escuchado.


Buenas noches y que ustedes lo escuchen bien. Y si quieren ampliar la pantalla, mejor que mejor.





MIRADAS ESQUIVAS

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Después de acabar de leer un libro hay veces en que, si te acuerdas de poco o nada, parece como si no hubiera habido la más mínima sintonía. Y todo eso después de haber pasado un par de tardes juntos, quizás unas noches, con él en tus manos recibiendo su mirada.

Hasta que una tarde, en una conversación con alguien, recuerdas o resuelves una situación como consecuencia de aquellas lecturas que tenías por ahí desperdigadas. Bueno, pues algo similar le ocurrió a aquel muchacho con una muchacha.

Se habían visto decenas de veces - es que la ciudad era más bien pequeña - en la cola de un cine, cruzándose al ir cada uno a sus obligaciones o al pasear por su bonita costanera salpicada de palmeras, mirándose cuando uno de los dos no miraba y disimulando su presencia como si se ignoraran.


Hasta que un día, en una pequeña heladería que había frente al cine Apolo y que tenía un espejo tras la camarera, ocurrió. 

Bendita la luz que de pronto surgió al sostener ambos sus miradas, bendita la coincidencia que los hizo llegar tan puntual allí, bendito el espejo que consiguió lo que nunca pudieron ellos, mirarse con tan fuerte atracción, mientras ella tomaba un helado de fresa y él eligió uno de turrón.




martes, 22 de marzo de 2016



IO CREDO CHE TU MI VUOI LASCIARE

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No, vamos a ver, mira, que te quieren dejar no, sino que ya lo ha hecho ¿O es que acaso no lo viste ya en sus ojos, en la vacía manera que últimamente tenía de hablarte pero sobre todo en su forma de desaparecer sin ni siquiera despedirse? 

Así que sé consecuente, acepta su marcha y toma otros caminos. Cambia de registro y empieza a gestionar el olvido. Nada de recuerdos, ni de pedir cuentas, sino borrón y cuenta nueva.

Ni por un momento digas cosas del tipo de: Cada aliento que tomes, cada movimiento que hagas, cada promesa que rompas o cada paso que des... que sepas que te estaré observando.

Y como jamás te perteneció no vayas a hacer el ridículo, precisamente ahora, de hacérselo saber. Ni por supuesto le hables de tus sufrimientos porque no tienes ni idea de los poco que seguramente le importan.

Así que lo dicho, desbroza nuevos caminos y busca entre la espesura que por ahí deben andar los olvidos.

   

LA BELLEZA DE LA MUJER DORMIDA

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Tengo un amigo del otro lado del espejo que cuando al atardecer en el porche, siente un poco de frío, se arropa echándose algo de música por encima. Entonces, se queda mirando a las estrellas que empiezan a brillar ahí arriba y se le ocurren cosas que no sé de donde las saca pero sí a quien las destina.

Una tarde, charlando tan apaciblemente, me decía que no había nada más bello que una mujer dormida que sueña y ¡ay! si encima suspira.

Entonces - seguía contándome - me da una rabia infinita porque quisiera colarme entre sus sueños para adivinarlos pero sin que me viera dentro. 

Y es que un rostro que se muestra tan divino, sólo puede ser consecuencia de soñar en algo más que bonito.


Siempre que escucho esta música me da una gran alegría y buena paz interior, por eso se la pedí a mi amigo, para usarla yo también como cobertor.


lunes, 21 de marzo de 2016




LA INCOMPRENSIÓN

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Ocurre a veces que en el mundo del arte, la injusticia y la estupidez se agarran fuertemente de la mano y se van a dar ese paseo que en algunos casos dura no sólo días sino semanas y meses y en otros... hasta años.

Escritores a los que no se reconoció su obra como es el caso, por ejemplo, de Kennedy Toole con su Conjura de los necios, que nunca la vio publicada pues al rechazarla las editoriales, el pobre, todo desesperado, decidió suicidarse. Fue entonces su madre la que, dando la matraca, anduvo de editorial en editorial para que publicaran la obra de su hijito. 

Y la publicaron, quizás el suicidio y su morbo jugaron también su papel - digo yo que pensarían estos sesudos – pero sin darse cuenta, con toda probabilidad, de que era una excelente novela. Asusta pensar cuántas obras no vieron jamás la luz, arrumbadas en un cajón por mor de toda clase de circunstancias.

Literatos músicos y pintores... que os voy a contar de Van Gogh que no sepáis. Y aunque la aceptación de una obra sea carne de interpretación, lo que más la degrada es sin duda la incomprensión. 

Bonita música la de Don Mclean y creo que excepcional y en muy buen tono, la letra.





PENSAMIENTOS QUE A VECES GUARDO

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Si yo fuera la luna, rielaría sobre tus párpados dormidos, para ver si es verdad eso de que sueñas conmigo.

Aunque si fuese el libro que empezaste a leer al comienzo del verano, me haría bien largo y cercano para que tuvieras más tiempo mis hojas entre tus manos.

Pero si fuera un hombre sabio y bueno, me ocuparía con más tino, de manejar los espacios que comparto con mis amigos.




LA PEQUEÑA KAYDEN EN SU CASA DE CALIFORNIA

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Sin hacer ni caso de la letra de aquella canción del cantante gibraltareño Albert Hammond "Nunca llueve al sur de California" parece que ese día sí que llovió. Circunstancia que dio lugar a que la graciosa niñita Kayden, se quedara pasmada con la innata belleza que, para muchos, tiene siempre la lluvia. Era además su primera vez.

Porque... ¡Qué bonito es que, de pronto, nos sacuda la curiosidad, por eso tan inusual, por ese algo que no conocemos, y descubrir que nos parece lo más excitante por bello y por nuevo, derramando esa alegre ternura desde un cuerpo tan pequeño!

Desde luego yo, si en ese momento hubiera tenido un par de años a pedirle para salir seguro que me habría atrevido, pero con los que ahora tengo me la hubiese comido.





domingo, 20 de marzo de 2016



PRIMAVERAS DE MARZO Y PRECIOSAS LLUVIAS DE ABRIL

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Sin parar de bailar, llévame al comienzo del amor, allí donde la belleza de tus ojos habita, desnuda y semidormida para verla despertar cada día. 

Llévame, sin dejar que tu baile cese, al comienzo del amor, allí donde las mariposas entrenan cada segundo, para revolotear dentro de mí con el deseo más profundo. 

Déjame abrazar tus caderas como se abraza una taza caliente de café negro en la más fría tarde de enero.

Bailando, pero siempre bailando, llévame adonde el amor comienza y de ahí al infinito pues ése no tiene término ni fin, entre primaveras de marzo y preciosas lluvias de abril.






BAILANDO EN LA ORILLA... DE PUNTA UMBRÍA
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Pocas cosas habrá tan bellas como esos  atardeceres callados de las playas del sur, donde apenas se oyen los lejanos gritos de las gaviotas cuando se está marchando el sol y viene apareciendo la luna, envuelta en esa brisa de sal y frescura.



Hay una muchacha morena que mira al horizonte, de pie y con andares de reina. Rezuma paz y sosiego y, entre sus labios, lleva enredadas las hebras de su precioso pelo.

Del brazo del aparente silencio, comienza a mover lentamente las caderas. Tiene gracia al andar, arte... y su mijita de elegancia, madre. Me quedo observándola fijamente y todo en ella me parece seductor.

¿Qué estará escuchando? Me pregunto al darme cuenta de que, bajo su pelo, lleva prendidos auriculares negros. De repente ha alzado los brazos, sin nadie esperarlo y, como si a la vez tocara unos imaginarios palillos, se ha echado a bailar quebrando su cintura, como se quebró la mejor voz y el mejor toque. Sin embargo, como jamás se quebrará un junco, pero como se quebraron tantos que cantaron, bailaron y tocaron juntos.





EL FUTURO ME LA SOPLA, LÍRICAMENTE HABLANDO


Hay personas que dicen que no se debe volver al pasado, que hay que mirar hacia adelante, vivir con los tiempos, ser positivo hasta que nos falte el aliento, pero aquí yo no me encuentro pues con frecuencia miro al pasado como si fuera un espejo, porque es del pasado de lo que yo estoy hecho.

Porque... ¿qué es el futuro? Algo que se me escapa ¡pero si no sé lo qué es! ni cómo sabe ni a qué huele, pues otra cosa diferente sería cómo me gustaría que fuese.

Abriendo el álbum de mi pasado, me gusta volver a mirar esa página de un álbum en la que figura un 23 o un 32 en unos recuadros vacíos, sin cromos. Acaso porque esos fueron los más difíciles de la colección y nunca me salieron al abrir los sobres. Así que ahora los toco y los siento aunque haya guardado ya mi pegamento.

Sólo tengo una duda sobre si me gustaría volver, en una hipotética máquina del tiempo, al pasado. Y es si lo que recuerdo es exactamente lo que ocurrió. Aunque puede que sea bien cierto porque para algunas cosas tengo muy buena memoria.

Me gusta mucho esta canción, es de hace unos cuantos años y, naturalmente, también del pasado ¿lo ves? Además del futuro no conozco una sola canción, ni tan sólo un poema, ni siquiera olí una flor.





sábado, 19 de marzo de 2016




SAMBA DE VERANO EN UN SUSURRO DE KRALL

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Desde luego, menos mal que la inteligencia, la sensibilidad o la habilidad para saber cómo tocar esa tecla, no se nos inyectó de serie en forma absoluta y general, sino que fuimos divididos en lotes y en escogidos casos... unidades para, mágicamente, no ser tocados los demás en la misma fibra del amor, el estudio, o la imaginación.


Indudablemente que mejor es así pues si no, el mundo sería terriblemente monótono y a la vez complicado por no podernos sorprender nadie con nada al tratar y conocer todos a la misma musa.

Entonces ni podríamos escuchar a una Diana que nos sorprendiera haciéndonos sentir lo que imaginar quisiéramos con esta samba So nice y tan de verano.

A veces, yo creo que casi siempre, sobran las palabras. 







UNA HISTORIA DE LAS QUE VAN QUEDANDO POCAS

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Cada mañana, en el acogedor Café de Oriente, sito en la misma Plaza de Oriente de Madrid, entre expresos, tostadas y cruasanes calientes, se hace todos los días un simpas este peculiar cliente.

Yo lo vi hace ya tiempo en unos meses en los que iba a desayunar por allí. Aunque igual entonces era su padre o su abuelo ¡quién sabe! que le enseñaron el oficio. 

Pero en fin, desde luego era muy callado, a veces no decía ni pío pero, eso sí, se le veía muy buena gente. Recuerdo que un día, igual le caí simpático como también él me cayó a mí, me invitó a café. Se conoce que allí tenía crédito.

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Ahora que me acuerdo... en Cádiz también hay un Café en la Avenida, donde entran un par de pajarillos que se llegan hasta el fondo, están allí unos segundos y salen para a los pocos minutos volver a entrar. Pero con esos, la verdad, nunca crucé palabra.







ESE BÚHO TAN TIERNO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO

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El beso que nunca nos dimos, siempre quedó como el que más he sentido.

Aquella caricia que iniciaste para esconderla luego por tu inoportuna timidez, aún la sigo buscando entre los sueños y recuerdos de ayer.


¡Me gustó tanto que me lo dijeras al oído...! Pero no porque no lo supiera nadie sino porque, mira por donde, me lo había creído.


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A LA LUNA

Ese punto de encuentro que no tiene sombras ni tiempo,
esa blanca pelota de sentidos y redondos sueños
son miradas reflejadas y asomadas al universo.

Qué maravilla de redondez, Catalina, pero no cuando rielas
porque te difuminas
entre las aguas dormidas de ese mar de la Ribera
o esa playa del Chorrillo, durmiendo en la misma cama
bajo sueños de un mismo brillo.

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PREGUNTA


¿Por qué con esa desvergüenza tan imponente excusamos nuestras arrugas con toda suerte de experiencias por haber tanto vivido cuando, en realidad, afloraron a nuestras pieles por causa de habernos tumbado al sol tantas veces, con ese descaro, como el más inmóvil de los lagartos?



CANCIÓN DE MADRUGADA

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Tras un café y un cigarrillo entre los dedos, comenzaba el día como todos los demás y, también como siempre, la primera cosa que hacía hasta que de nuevo le venciera el sueño, era extrañarla.

Todo eso aunque se siguiera dando cuenta de que los corazones que se rompen difícilmente podrán ya arreglarse. Recuerdos que nunca se irán y lágrimas que, por mucho que se intente, jamás se secarán. Pero también una cosa y a su pesar muy clara él tenía, que el amor por ella jamás se moriría.







MODAS QUE NO NOS PARECEN BIEN

No sé a qué vienen ahora esas estrafalarias modas de tan torpes deshilachados. Y me refiero, claro está, a esa manía que les ha entrado a algunas mujeres de meterle la tijera a los vaqueros de toda la vida, cercenando de esa forma su graciosa caída perneril, como si ya todo valiera a partir de ahí.





Además, cortando sin ton ni son, cada vez má arriba, cada vez más arriba... sin tener un mínimo criterio de lo que debe ser de las cosas, su exacta medida. 

¡Hombre por Dios, que uno también defiende y proclama su sentido de la estética...!


martes, 15 de marzo de 2016



LA HISTORIA ES COMPLICADA, PERO LA MÚSICA... UNA PASADA

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En tiempos de Leónidas Brezhnev que - para los chicos y chicas un tanto jóvenes fue un ruso con mucho poderío - el mejor director de música clásica de la Unión Soviética era un tal Andrei Filipov que dirigía la célebre orquesta del Bolshoi.

Pues bien, un día el Sr. Filipov fue requerido con urgencia por la autoridad competente para que expulsara a un grupo de sus músicos simplemente por tener apellidos judíos. Entonces, como D. Andrei se negó, la autoridad competente no tuvo más remedio que disolver la orquesta pero condenando al director a seguir en el Teatro del Bolshoi aunque como limpiador para todo.

Seguidamente, una noche el KGB apareció en casa de la primera violín de la deshecha orquesta, para mandarla a un campo de concentración. Al percatarse de ello, la violinista dejó a su hijita de meses con un vecino antes de que la pillaran con ella. 

Esta niñita de nombre Anne Marí, fue mandada unos días más tarde a Francia, y con el tiempo llegaría a consagrarse tan buena violinista como lo fue su madre que, sin violín y a muchos grados bajo cero en aquel campo de concentración, no paró de tocar el Concierto para violín y orquesta de Tchaikovsky. 

Tanto fue así que la llamaron la loca del violín. La pobre murió de frío pero su marido, unos meses después, tuvo una muerte aún peor, la de morirse de pena.

Pero, en fin, acabemos la historia...

Ocurrió que una tarde en que Andrei Filipov le sacaba brillo a los muebles de un despacho, vio cómo por fax el Chatelet de París invitaba a la Orquesta del Bolshoi a tocar en su teatro.

Lo demás ya es fácil de imaginar. Andrei, con los viejos amigos que pudo ir reclutando, suplantó a la orquesta titular y utilizando los pasajes enviados, se plantaron en la Ciudad de la Luz.

Pónganse los cascos, amplíen la pantalla y disfruten con esta maravilla de música.

A veces, sin uno quererlo, qué fácil es enamorarse de un rubio violín con los ojos verdes y con tanta sensibilidad y ternura.


   

domingo, 13 de marzo de 2016


TU NOMBRE ME SABE...

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A las mañanas de verano cuando de alegría mi alma inundada, más que temprano, por verte, me levantaba.

Tu nombre me sabe... a esas tardes de otoño en el que el olor del parque a resina, acompañaba a tu pelo bailando entre la brisa.

También a esas salidas de clase en primavera, con la luz del día todavía fuera, al verte por la acera de enfrente, con la calidez en tus labios de ese viento de poniente.

Aunque tu nombre más que nada me sabe... a lo que huele tu piel, a cómo suenan tus latidos y a lo que palpita tu vientre cuando en tu regazo vencido, me voy quedando dormido.